Comportamiento Organizacional

A S P K 4 * I í ) S K T i r . f > s U C L C O M \‘ 0 K 1 A M I t : N r O I. A M Z A< \ 0 \ \ L La é tic a de la rem uneración del d irec to r ejecu tivo Los d irecto res ejecutivos de las com pañ ías m ás g rand e s de E stad o s Unidos g an an , en p rom e ­ dio, 160 veces m ás que el ob rero t í p i c o .H a y qu ienes a firm an qu e é s ta es u n a re sp u e s ta económ ica c lásica a u n a situ ac ión donde existe g ran d em and a de ta len to s ejecutivos de calidad y poca oferta. O tros a rgum en to s en p ro de pagar a los d irecto res ejecutivos $1 millón o m ás al año son: La necesidad de rem u n e ra r a las p e r­ so n a s por la s m u ch a s respon sab ilid ad e s y p re ­ sión que implican s u s pu e s to s , el po tencial de motivación que g u a rd a n los ing resos a n u a le s de siete y ocho cifras p a ra los d irecto res ejecutivos y qu ienes a sp ira n al pu e sto , a s í como la in fluen ­ cia que ejercen los d irec to res ejecutivos en la línea b a se de la compañía. Los detractores dicen que las cantidades astronóm icas que se pagan a los directores ejecu­ tivos de E stados Unidos es “simple avaricia”. Por ejemplo, señalan que en la década de 1980. las remuneraciones a los directores ejecutivos a u ­ m en taron 212 por ciento, m ien tras que los sa la ­ rios de los obreros sólo aum en taron 53 por ciento. En esa misma década, la utilidad promedio por acción de las 500 empresas de Standard & Poor fiie sólo de 78 por ciento. En 1990, el suddo y el bono promedio d d director ejecutivo medio aumentó 3.5 por ciento, a $1,214,000, pero las utilidades disnü- Huyeron 7 por ciento. Sin embargo, durante 1990, los veinte directores ^ecutivos mejor pagados de Estados Unidos ganaron más de $5.8 miUones. Se dice que la rem une rac ión p ag ad a a los ejecutivos es b a s ta n te m á s a lta en E s tad o s Unidos que en o tro s pa íses. Los d irec to res eje­ cutivos e s tadoun id en se s su e len g an a r el doble o el trip le que s u s com pañeros de C an ad á o Eu ropa. En Japón , los d irecto res ejecutivos sólo g an an diecisiete veces m á s que el trab a jad o r común . Por ejemplo, en 1990, los tre s d irecto res ejecutivos de com pañ ías au tom ov ilísticas de E.U.A. percib ieron u n to ta l de $7 .3 m illones. Por o tra pa rte , e se año. el ingreso comb inado de los d irecto res de los tre s fab rican te s de a u to s m á s im po rtan tes de J a p ó n sum ó $1 .8 m illones. Los d e trac tó le s de los sue ldo s de los ejecutivos en E stado s Unidos a rg um e n ta n que é s to s esco ­ gen m iembros del consejo que p ropo rc ion a rán apoyo al a um en to co n s ta n te de los su e ldo s de la a lta adm in istrac ión . Si los m iemb ros del con ­ sejo no “siguen el juego”, se a rrie sg an a pe rde r su pue sto , s u s hono rario s y el p restig io y el poder que implica s e r m iembro de u n consejo. ¿Tienen ia cu lp a del prob lem a los d irec to ­ re s ejecutivos o la tien en los acc ion ista s y los consejos que a u n q u e lo sab en p e rm iten la p r á c ­ tica? ¿Se puede culpar a Stephen Wolf. presiden te de UAL Corp., que en 1990 ganó $ 18,301,000 con el p lan de sueldo, bonos e incentivos para acciones, cuando ese mismo año las utilidades de su compañía bajaron seten ta y uno por ciento? ¿Son avaros los directores ejecutivos de E s ta ­ dos Unidos? ¿Están actuando en contra de la ética? E n tonces, si venden do sc ien tas bo lsas d u ra n te u n partido , g a n a rá n $50, pero si sólo venden cu a re n ta bo lsas, sólo g a n a rá n $10. C u an to m á s trab a jen y c u a n to s m ás c a c a h u a te s vendan , tan to m á s g a n a rá n . M uchas organ izaciones u s a n u n p lan a destajo modificado, donde los em p leados ob tienen u n salario b a s e por ho ra m á s u n diferencial a destajo . Por ejemplo, u n mecanógrafo puede g ana r $6 por ho ra m ás veinte centavos po r pág ina . E sto s p lanes modificados ofrecen al emp leado u n Ingreso b a se y tam b ién u n incentivo p a ra la p roductiv idad . D u ran te año s, los a ltos ejecutivos de las sociedades recib ieron a um e n ­ to s regu la re s de sueldo . Independ ien tem en te de que la com pañ ía tuv ie ra éxito o no. Ahora, es cada vez mayor la can tidad de a ltos ejecutivos cuya rem un e rac ión e s tá ligada, de m an e ra d irecta, al rend im ien to de la sociedad .

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