Comportamiento Organizacional

En la década de 1990, las organizaciones progresistas están respondiendo a la diversidad de los trabajadores de muciias maneras. Por ejemplo, un gran número está ofreciendo horarios flexibles de trabajo, atención diurna para niños y viejos, permisos de ausencia por paternidad, clases de idiomas, programas de enseñanza y talleres para ayudar a los empleados a comprender las diferencias y a apreciar el valor de la diversidad. D iversidad de los trabajadores Ln g ran hetorogcneklad de las organizaciones por la Inclusión de diferentes grupos. p e rso n a s d iferen tes. La diversidad de lo s trabajadores sign iñca que las organ izaciones, ev iden tem en te, se e s tá n to rn an d o m á s h e te rogénea s en té rm ino s de sexo, r a z a y etn ia. Sin embargo, el térm ino incluye a qu ienqu iera qu e no quepa den tro de la “no rm a”. Esto significa qu e tam b ién incluye a los m inusválidos, los hom osexuales y la s lesb ian as, los viejos e incluso a los obesos. Antes, se adop tab a la posición del “crisol” cu ando ex istían d iferencias en las organizaciones, en el su p u e sto de qu e la s p e rso n a s d iferen tes, au tom á ticam en te , se qu e rrían a d a p ta r de a lg u n a m an e ra . Sin embargo, ah o ra se sabe que los emp leados cuando llegan a tra b a ja r no de jan a u n lado s u s valores cu ltu ra le s n i el estilo de vida que prefieren. Por tan to , el desafío p a ra las organizaciones es to rn a rse m á s a d a p ta b le s a diversos g rupo s de p e rson a s, refiriéndose a s u s d iferen tes estilos d e vida, nec esid a ­ des fam iliares y estilos de trab a ja r. La h ipó tesis del “crisol" e s tá cam b iando po r o tra que reconoce y valora la s diferencias. ¿No h a n incluido siem p re la s organ izaciones a los m iem b ros de d iversos g rupo s? Sí, pero esto s re p re s en ta b an u n po rcen ta je de tra b a ja d o ­ re s ta n pequeño que nad ie les p re s ta b a d em a siad a a tenc ión . Es m ás. se su p o n ía que e s ta s m ino rías qu e rrían mezclarse y a d a p ta rs e . El g rueso de los trab a jado res, a n te s de la década de 1980. e ran hom b re s caucá sico s, qu e tra b a ja b a n tiempo completo p a ra so s ten e r a s u s m u je res, que no tra b a jab an , y a s u s hijos en edad escolar. Ahora esto s em p leados son la m inoría. E n la ac tu a lid ad , cu a re n ta y cinco po r ciento de la población económ icam en te activa de E.U.A. e s tá com puesto po r m u je res. Las m ino ­ ría s y los inm ig ran tes rep re s en ta n vein tidós po r ciento.*^ E n u n caso p a rticu la r, el noven ta po r ciento de la fuerza de trab a jo de Hew lett-Packard

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