Comportamiento Organizacional

El cap ita lismo , el con tro l y la no-capacitación de los traba jado res En los p a íse s cap ita lista s con tem po ráneo s existe u n a tend en c ia general a reo rgan izar los empleos imponiendo grados de capac idad cad a vez m ás bajos. Cuando existen hab ilidades generales, los adm in istrado re s las d e struy en de m an e ra s is te ­ m ática y las reem p lazan con hab ilidades y o cu p a ­ ciones que se a d a p ta n a las necesidades de la adm in istrac ión . E s ta no -capacitación p a ra el t r a ­ bajo perm ite a la adm in istrac ión reduc ir costos, inc rem en ta r u tilidade s e imponer con tro les sobre los traba jado res. E s ta s afirmaciones con stituyen la te s is m e­ d u la r p ro p u e s ta por Harry Braverman* a m ed ia ­ dos de los añ o s se ten ta . Su con trovertida posición, de origen c la ram en te m a rx ista . h a cap tado poca a tenc ión de los estud io so s del comportam ien to organizacional en las e scu e las de adm in istrac ión . Sin embargo, m ucho s sociólogos organ izacionales la h a n adop tado con en tu sia sm o . Los elem en tos básicos de la te s is de B raverm an se pu ed en r e s u ­ m ir como se expone a con tinuación . El control es el concep to cen tral de todos los s is tem a s de adm in istrac ión . Por lo tan to , no es de ex tra ñ a r qu e la adm in istrac ión p re tend a con tro lar a los trabajado res. Lo hace restando capacidades a su trabajo. Además, los adm in istradores de los p a í­ s e s cap ita lista s del siglo x x h a n logrado reduc ir la capac idad de los trab a jado re s s in en con tra r dem a ­ s iad a resistenc ia . La no -capacitación pe rm ite a la a dm in is tra ­ ción redu c ir a l m ínimo s u dependenc ia de los trab a jado res. Por ejemplo, la división del traba jo y la mecan ización e rrad ican el trab a jo a rte s a n a l o especializado. Por o tra p a rte , la no -capacitación p roduce u n s istem a de dos clases: Un cuad ro directivo informado y u n g rupo de trab a jado re s m al informados. La adm in istrac ión , al con cen tra r los conocim ien tos (por medio de la s decisiones Centralizadas) e imponer el requ isito de la confi­ dencialidad , deja a los trab a jado re s inerm es. La adm in istrac ión , al re s ta r capac idades al trabajo , se h a “ap rop iado” de la s hab ilidade s in telectuales qu e co rrespond ían a los trab a jado re s m anu a les. Es in te re s a n te s e ñ a la r que B rave rm an a c ep ­ ta que la división del trab a jo existe en todos los g rupo s sociales. C ita a Marx y s eñ a la qu e la división social del trab a jo perm ite a la s especies ap rovecha r s u s fortalezas inheren tes: “La a ra ñ a teje, el oso pesca, el c a sto r con struy e p re s a s y c a s a s ” (p. 72). Sin embargo, B raverm an p ien sa que a s í como la división social del trab a jo subd i- vide a la sociedad, la excesiva división del traba jo im pu e sta po r las o rgan izaciones m od e rn a s subd i- vide a los hum anos. Si b ien la “subd iv isión de la sociedad refuerza al individuo y a la especie, c u a n ­ do la subd iv isión del individuo se e fec túa sin con side rar la capac idad y las necesid ad e s h um a ­ n a s , se comete u n delito con tra la s p e rso n a s y la hum an idad" (p. 73). Braverman no ignora la tendencia contempo­ ránea de incluir la participación de los trabajadores y la humanización del trabajo, pero las de sca rta por considerarlas superficiales: “perm itir que el tr a b a ­ jad o r se ad a p te a u n a m áqu in a , reem p lace a un foco, p a se de u n trab a jo fraccionado a o tro y viva el espejismo de que tom a decisiones po rque p u ed e elegir de en tre u n a serie fija y lim itada de a lte rn a ­ tivas que h a d iseñado la adm in istrac ión , d e libe ra ­ dam en te dejando cu e stion e s s in im po rtan c ia a la posible selección” (p. 39). Los p a rtid a rio s de la te s is de B raverm an pod rían sum a r o tra d im ensión al a rgum en to que, lógicamente, pasó por alto cu ando escribió. Se tr a ta de los con tro les generalizados qu e h a in tro ­ ducido la adm in istrac ión , la cual a h o ra vigila el trab a jo de los em p leados con com pu tado ra s y complejos p rog ram as que, por ejemplo, pu ed en calcu lar, p a ra cad a trab a jado r, el p romed io de go lp es de te c la d a d o s p o r m in u to , el p rom ed io de fo rm as p ro ce sad a s por ho ra, los m in u to s de “au s en c ia de p rocesam ien to” al d ía y o tro s m ás. H. B raverm an. Laboranc! Monopoly Capital: Tfw Degra­ dation o f Work In the Tiiyenllelh Century, (Nueva York: Monthly Review Press. 1974).

RkJQdWJsaXNoZXIy MjI4NDcx