Técnicas del automóvil motores

En las refinerías se varía la composición de las gasolinas en cuanto a los porcentajes de los diferentes hidrocarburos que las forman, en base a adecuarla a tiempo frío o caluroso. Así, en verano las refinerías reducen la volatilidad a causa de las elevadas temperaturas ambiente. La volatilidad de un carburante puede medirse también mediante la determinación de su ten­ sión de vapor. Elevadas tensiones de vapor propician la formación de burbujas, por cuya causa en verano se limita esta tensión a 0,7 kg/cm^ y en invierno a 0,85 kg/cm^. En los motores Diesel no es necesario que el combustible sea demasiado volátil, debido al distinto tipo de mezcla y de combustión, por lo cual, se pueden utilizar tipos de gasóleos y naf­ tas con una curva de destilación notablemente más baja que la de las gasolinas. Calor de vaporización Es otra de las propiedades de un carburante y, por definición, es la cantidad de calor necesa­ ria para transformar una cierta cantidad de líquido en vapor, a temperatura y presión invariables. Un elevado calor de vaporización dificulta el arranque y la marcha en frío del motor, mientras que en caliente favorece un eficaz rendimiento volumétrico. Peso específíco Se utiliza para designar los diferentes tipos de combustible o componentes de éstos, permi­ tiendo calcular los datos de volumen y peso. Actualmente se tiende a fijar los límites superior e inferior del peso específico, con el fin de no tener que efectuar modificaciones de los órganos que regulan la alimentación del motor, los cuales están relacionados con el volumen de combus­ tible y no con su peso. Un bajo peso específico aumenta el consumo de combustible, ya que éste es medido en volúmenes en los automóviles (litros por cada 100 km). Los límites superiores de los combusti­ bles empleados en los motores de automóviles son respectivamente 0,77 y 0,89 kg/dm^ para la gasolina y el gasóleo. Poder calorífico Es el valor del contenido de energía del combustible, el cual varía con relación a las cantida­ des de hidrógeno y carbono. También puede definirse como la cantidad de calor liberada cuando el combustible se ha quemado totalmente. Cuanto mayor es la cantidad de hidrógeno, tanto más elevado resulta el poder calorífico. Generalmente se mide por la cantidad de calor en kilocalor- ías producidas por un kilogramo de combustible quemado en exceso de aire, cuando los produc­ tos de la combustión son enfriados hasta el punto de ebullición del agua, sin que el vapor conte­ nido en ellos resulte condensado. A mayor poder calorífico corresponde menor consumo de combustible. Así pues, el poder calorífico de un combustible representa la energía contenida en estado po­ tencial, susceptible de ser transformada en fuerza motriz. El poder calorífico de las gasolinas y gasóleos empleados en los automóviles suele estar comprendido entre 10.500 y 11.000 kcal/kg. Consumo de aire Es la cantidad de aire que se necesita para la combustión completa de un carburante. En la gasolina, la relación estequiométrica aire/combustible es de aproximadamente 14,7:1, es decir, para una combustión completa de un kilogramo de carburante son necesarios 14,7 kg de aire. Los motores de gasolina alcanzan su mayor potencia con un Oa 10% de escasez de aire (mezcla rica) y su mayor rendimiento térmico y menor consumo con un 10% de exceso de aire (mezcla po­ bre). Los motores Diesel trabajan a la máxima potencia con un exceso de aire del 10 al 15%.

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